
Yo era de las que pensaban que si no le hacías daño a nadie, nadie te lo haría. Que si ayudabas a alguien, esa o alguna otra persona te devolvería el favor en algún momento de tu vida. Que si hacías el bien, todo el mundo haría el bien contigo. Esa idea la había tenido hasta hace un par de años. No crean que solo en la niñez. Hace muy poco me di cuenta de que mi pensamiento era toda una utopía.
Hay un tipo en particular de personas a las que yo llamo: Los detractores de corazón, los inconformes de oficio, están en los sitios en los que menos te imaginas. Los más alejados de tu círculo de conocidos son aquellos que intentarán robar tus pertenencias. Un ladrón a quien no conoces, a quien no le has hecho daño, a quien jamás has visto en tu vida intentará robarte porque quiere tener algo que tú tienes y él no.
Ese mismo tipo de personas, esos ladrones no de cosas materiales, pero sí ladrones de energía, los ladrones de sueños están por doquier. Unos se pondrán el disfraz de familiares, de amigos, de compañeros de trabajo. Otros con un ego más grande de jefes, y otros te mostrarán tanto afecto que hasta dormirán a tu lado. Recibirás de ellos un trato que sabes no merecer y seguirás sin entender qué has hecho mal y ni el porqué del trato que estás recibiendo.
¿Alguna vez has escuchado que vemos en los demás el reflejo de nosotros mismos? Nosotros vemos y criticamos en los otros lo que no nos gusta de nosotros mismos. Esa persona que cree ver defectos en ti está viendo todo aquello de lo que carece y no lo puede evitar. Esta te acusará, te subestimará, te humillará, se sentirá incómoda con tu presencia aun y cuando se vanaglorie de estar en la cúspide de su vida o su carrera. Ese detractor de profesión no descansará hasta robarte tu autoestima, verte amilanado, inseguro, dudando de tus facultades y se sentirá satisfecho al verte olvidándote de tu verdadero valor.
Mantente alerta. No necesitas gente así en tu vida. Apártate de ellos, establece tus límites. Quédate con todo el que te aporte y saca de tu vida todo lo que no te sirve. A ellos siempre les molestará la luz con la que brillas porque los dejas expuestos y dejas en evidencia todas sus carencias tanto emocionales como profesionales. Para ellos tú eres una amenaza, no porque hayas hecho algo en su contra, no, lo que les molesta es que ellos no pueden ser como tú.
“La cosa más difícil es conocernos a nosotros mismos; la cosa más fácil, hablar mal de los demás.”
Epiceto