Ad Intra · Celia Coe

Los beneficios de escuchar

Desarrollo PersonalMotivación

Que no esté en tu cabeza no significa que no exista. Que no esté en tu cabeza no significa que esté mal. Detente un momento y hagamos un ejercicio básico de plasticidad cerebral.

Dos pájaros posados en el borde de un recipiente con agua.

¿Cuántas veces has escuchado del término Plasticidad cerebral? Podemos encontrar mucha bibliografía sobre el tema, así como información en internet. El concepto de Plasticidad cerebral “hace referencia al modo en el que nuestro sistema nervioso cambia a partir de su interacción con el entorno”. Pero, ¿qué puedo hacer para estimular mi plasticidad cerebral? Un ejercicio muy fácil que practico a diario para estimular mi plasticidad cerebral es: Escuchar a los demás.

Cuando escuchamos a los demás, ejercitamos esa capacidad de abrir nuestra mente para recibir de la boca del otro conocimiento que aún no existe en nuestro mundo. Está llegando y como toda nueva información muchas veces socava nuestras bases, creencias, y causa un estruendo muy grande en nuestro ser por lo que nos negamos a escuchar. Y por si fuera poco, etiquetamos y juzgamos al parlante como incoherente e ignorante, solo reflejando que el que ignora ese nuevo tema, el que no acepta que se puede pensar distinto y hacer las mismas cosas de una manera diferente está de este lado de la conversación. Cuando escuchamos a los demás estamos en el momento presente, estamos recibiendo información tanto verbal como no verbal que en muchos de los casos contrasta con nuestra base de datos. Si la rechazamos, si la bloqueamos, nuestra base de datos quedará incompleta y tendremos una herramienta menos a la hora de resolver los problemas que a futuro nos podemos encontrar.

Ejercita tu plasticidad cerebral escuchando a los demás, esa plasticidad que te ha traído hasta donde estás hoy día. Escucha más, adquirirás nuevas herramientas y capacidades que te ayudarán a resolver problemas que aún no puedes ni imaginar.

“Tenemos dos orejas y una sola lengua para que oigamos más y hablemos menos.”

DIÓGENES EL CÍNICO