
La pausa es el mejor ejercicio que puedes practicar en tu vida para que todo vuelva a su lugar. La pausa te ayuda a pensar, te lleva al lugar seguro cuando las influencias externas están tratando de hacer lo suyo. La pausa te lleva a encontrarte con tu sabiduría interna que está siendo silenciada por factores externos. En la pausa es donde puedes evaluar todos los aspectos de cada situación y tomar las mejores decisiones. Por eso muchas personas la recomiendan, mas no te dicen el porqué.
La pausa te hace más sabio, la pausa te hace más valiente, la pausa te hace más analítico, te hace más consciente de tus decisiones y de las posibles consecuencias. La pausa te ayuda a respirar más tranquilo, y cuando respiras con tranquilidad, oxigenas tus células y optimizas su funcionamiento. Cuando haces una pausa, el ritmo lo marcas tú, los latidos de tu corazón se estabilizan, la ira del momento cesa, la tristeza del momento cesa, el miedo del momento cesa, el agobio del momento cesa.
Haz una pausa, respira, piensa, y decide; de ser necesario, repite. Haz una pausa cada vez que quieras responder a una conversación donde te sientes atacado, cada vez que quieras responder un tweet donde te sientas contrariado, cada vez que enfrentes una situación que crees injusta, cada vez que no te sientas escuchado.
Pausa, respira, piensa, y decide; de ser necesario, repite. Es el mejor hábito que puedes fomentar y que te ayudará a crear todo lo que mereces en realidad.
Solo me queda decirte que no te olvides de hacer una pausa, respirar, pensar y decidir; y si lo consideras necesario, repetir.
“La habilidad de hacer una pausa y no actuar por el primer impulso se ha vuelto aprendizaje crucial en la vida diaria”
Daniel Goleman