Ad Intra · Celia Coe

Aceptando el NO

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Una escalera de madera se extiende hacia la orilla del mar al atardecer.

Cuando te dicen que NO la mayoría de las veces no es ni un rechazo ni una ofensa, es un aviso de que están redireccionando tu camino como el GPS. Te están diciendo que ahora no es el momento exacto ni el lugar exacto ni la persona exacta.

Hay que saber escuchar los NO que recibimos en la vida. Nuestro ego hace caso omiso a esas dos simples letras que tienen el poder de llevarnos al foso más profundo si dejamos que el ego nos lidere.

Cuando nos dicen NO, nos mandan una señal de que en este momento hay algo mejor para nosotros pero no somos capaces de verlo porque estamos enfrascados en eso que tenemos en la cabeza.

Cuando nos dicen NO, nos están ayudando a plantearnos otras opciones que en primera instancia no habíamos contemplado.

Cuando nos dicen NO nos están invitando a ser creativos y a buscar otras opciones para lograr nuestras metas.

A veces la vida nos dice que NO a ciertos caminos que tomamos, a ciertas personas que escogemos, a ciertos planes que hacemos; es una manera muy sutil de decirnos: tenemos algo mejor para ti, sabemos que mereces algo mejor pero tienes que creerlo para ver el NO como una oportunidad y no como una frustración.

Cuando vas conduciendo y te encuentras una calle bloqueada con un aviso de calle cerrada por construcción y te señalan un desvío, ¿te vas a empeñar en seguir adelante por la calle cerrada? No, ¿verdad? No te empeñes en traspasar los NO que te encuentras en el camino, seguro más adelante hay un peligro que te están advirtiendo y desde donde estás ahora no eres capaz de verlo. Y esto es solo un pequeño ejemplo de cómo funcionan los NO.

Aprendamos a escuchar los NO como una oportunidad, como el inicio de una aventura, como el detonante para estimular nuestra creatividad. Los NO bien aceptados te alejarán de los contratiempos que los NO egoísticamente negados te ofrecerán.

“Lo que aceptas, te transforma; lo que niegas, te somete.”

Carl Jung