
Laura es una mujer luchadora, madre de tres hijos que sale todos los días a trabajar como cajera de supermercado. En casa tiene dos hijos más, uno preadolescente y un adolescente que se hace cargo de las cosas del hogar mientras ella no está; y el tercero, el más pequeño, tiene cuatro años y está en el hospital. Este último nació con una condición genética muy extraña que ni ella misma entiende muy bien, solo sabe que él tiene que estar en ambientes completamente esterilizados para no poner en amenaza a su sistema inmunológico. Por supuesto, ella daría su vida por estar con él, pero tiene que ir en busca del sustento para la familia. Cada vez que termina su día de trabajo va a verle y regresa a casa con el corazón hecho trozos por no poder hacer más de lo que está haciendo por él.
Laura es un ejemplo de todas las versiones de vida que nos encontramos a diario. Ella es el ejemplo de todo lo que hay detrás de una sonrisa, detrás de una cara larga, detrás de una salida de tono, detrás de una lágrima.
Todos estamos viviendo algún tipo de situación que pone a prueba nuestra paciencia, nuestro amor y nuestra fe. Laura cree que está sola en esta lucha, ella cree que a nadie le importa su dolor, ella intenta sonreírte aunque por dentro llueva a cántaros, ella sufre y padece tanto o más que tú y que yo; y está siendo fuerte porque es lo único que puede ser. ¿Qué tal si los días que vamos al mercado y pasamos por la caja miramos el nombre que las Lauras llevan colgado en el pecho y saludamos por su nombre con una sonrisa?, ¿qué tal si en cada persona que nos encontramos a diario vemos a esa Laura que lleva consigo preocupaciones y le hacemos la vida más bonita diciéndole lo bien que luce hoy?, ¿qué tal si ayudamos a las Lauras a subir la compra a su casa después de un día largo de trabajo?, ¿qué tal si somos amables con todas esas Lauras que nos encontramos a diario?
Sé amable con todos, no sabes la verdad que hay detrás de esa fachada, no sabes por lo que están pasando, no sabes lo fuertes que están siendo para levantarse todos los días y seguir viviendo. Puedes cambiarles el día, puedes cambiarles la vida.
Por esas Lauras que seguramente encontrarás en el camino y esa Laura que llevas dentro de ti, sé amable.
“Nos fiamos más de las personas amables que de las bellas”.Elsa Punset